LA PAZ.- Cinco de los nueve gobernadores electos de Bolivia inauguraron ayer el proceso de autonomías jurando simbólicamente ante sus regiones, antes de ser investidos hoy, en Sucre, por el presidente Evo Morales.

Los actos, que fueron transmitidos por los medios de comunicación, fueron masivos en las regiones donde Morales cuenta con una oposición política. En Santa Cruz de la Sierra (este) el gobernador electo Rubén Costas juró en la Casa de Gobierno ante parte de la Asamblea Legislativa Departamental. No asistió la bancada del gobernante nacional Movimiento al Socialismo (MAS), pese a que estaba invitada. En su discurso, Costas criticó el centralismo; pidió al gobierno de Morales trabajar de manera conjunta respetando su autonomía y afirmó que el narcotráfico no es el modelo productivo que desea Santa Cruz.

Tradicionalismo

En Beni (noreste), el gobernador electo Ernesto Suárez juró ataviado con un traje indígena del pueblo mojeño a los pies del monumento del fundador de la ciudad de Trinidad, Cipriano Barace. El acto adquirió relevancia cuando Suárez recibió la banda regional y el bastón de mando ancestral de autoridades originarias de ese departamento. También los gobernadores masistas Santos Tito, de Oruro; y Félix González, de Potosí, juraron sus cargos con rituales indígenas. Lo mismo hará hoy Esteban Urquizu, de Chuquisaca, antes de ser investido por Evo Morales.

El modelo autonómico estará en vigor en Bolivia desde hoy, con la posesión de los nueve gobernadores: tres opositores y seis del MAS. "La Bolivia autonómica es una realidad. Ahora resta esperar una nueva ley y el funcionamiento de las asambleas departamentales, además de las autonomías provinciales, regionales e indígenas", dijo el ministro de Autonomías, Carlos Romero, ex constituyente que participó entre 2006 y 2008 en el diseño de la nueva Constitución de corte indigenista y socialista.

La ceremonia de investidura se realizará en la Casa de la Libertad, en Sucre, capital política de Bolivia. Costas, Suárez y el gobernador electo de Tarija, Mario Cossío, tenaces opositores del Gobierno central, se resistían en un principio a ser posesionados por Morales, pero luego cambiaron de actitud.

Los seis gobernadores oficialistas son, además de Tito y de González, César Cocarico, de La Paz; Edmundo Novillo, de Cochabamba y Luis Flores, de Pando.

Por su parte Morales, que llegó ayer de Brasil, se reunió en Cochabamba con gobernadores electos y asambleístas regionales afines al MAS. Además, fue informado de la situación en el norte potosino, donde comuneros de cinco ayllus lincharon esta semana a cuatro policías supuestamente implicados en casos de extorsión a contrabandistas. El vicepresidente Alvaro García Linera admitió que el gobierno perdió el control en el municipio de Uncía, donde ocurrieron los hechos. Los agentes habían convertido la zona en área de libre comercio y de circulación con vehículos indocumentados. García Linera pidió a los comuneros la entrega de los cuerpos de los policías asesinados a sus familiares para que sean sepultados. Pero, los autores de las ejecuciones exigen a cambio que se aclare el asesinato de campesinos a manos de uniformados. (Télam-DPA)